los sueños que vivían bajo mi cama
echando polvo, sin tiempo, sin nada,
recorren otra vez mis venas y mi alma.
Empiezo a abrir los ojos, y no los de la cara.
Quiero estar,
quiero ser,
y sentir
que hoy todo puede ser.
Viví a oscuras junto a mi peor temor,
mas hoy estoy tranquilo, al ladito del sol.
Y vivir,
y sentir,
que esto es todo para mí,
y reír,
y seguir,
y quererte junto a mí.
Sobre sí,
sobre mí,
está el mundo entero,
y hoy se va encendiendo
un sueño nuevo,
que siempre estuvo ahí,
esperando mi "sí quiero".
No puedo dejar de agradecer,
no puedo dejar de amanecer
sonriendo y viendo que todo sigue,
y que no está tan mal.
Para nada, desde luego,
no está nada mal.
carpe diem! desde Berl’in!!